"La cultura comienza con el lenguaje y el lenguaje es esencialmente traducción. Comienza en el interior mismo de cada lengua: la madre traduce al niño, el sabio a las palabras de los antiguos, el brujo a los animales y a las plantas, el astrólogo a las constelaciones [...].Traducir no es sólo trasladar sino transmutar. Esta transmución cambia al traductor y a lo que se traduce [...]"(Octavio Paz).
"...la cuestión no esta en el lenguaje como articulador general, sino en los ensamblajes discursivos que posibilitan el atrapamiento y la construcción de una realidad que sería literalmente "impensable" si no hubiera un código desde el cual otorgarle permanencia y densidad simbólica.(...) " (Silvia Bleichmar). El adulto ingresa al niño en el mundo de los símbolos transmitiéndole su propia organización simbólica de la experiencia.